La guerra para Joan Sales fue algo inolvidable. Todos los supervivientes a una guerra sienten el deber de hacer justicia a los caídos en combate. Por eso como escritor comprometido, quiso dar homenaje a todos los muertos de la guerra civil española, con su obra Incierta gloria.
Incierta Gloria no es otra novela de guerra, donde combaten los buenos contra los malos, ni donde solo hay muertos y trincheras. Si no que a parte de esto, hay una reflexión sobre el ser humano, la dificultad de la vida, la religión, la fidelidad y la infidelidad, el amor, la soledad, la juventud…
La obra enfoca la guerra civil desde el bando republicano. Se estructura en cuatro partes aunque, la historia se cuenta desde el punto de vista de tres personajes diferentes, Luís, Trini y Cruells. La primera parte explica la vida en el frente de Aragón a través de las cartas entre Luís y su hermano Ramón. La segunda parte se explica también a través de cartas, en este caso entre Trini esposa de Luís, y Solerás, compañero del frente de Luís. En ellas se explica la soledad que siente Trini y como se vive la guerra desde la retaguardia en Barcelona. “Vosaltres, al front, no vèieu els horrors de la reraguarda i més valia; a Barcelona, totes aquelles nits, sentíem trets de pistola d’aquí d’allà; pero encara no havia sentit mai tan clar a la vora de casa.” La tercera parte esta escrita en primera persona. Es el capellán Cruells, que narra la historia de Solerás, personaje enigmático, la caída del frente de Aragón y los bombardeos del bando nacional sobre la población civil. “L’aviació els havia metrallats i bombardejants mentre avançaven amb els seus carros; pobra gent, ignoraven les regles més elementals de camuflatge. […] darrere seu, ens deien, per les carreteres havia quedat un rastre de carros esclafats, de cadàvers, de malalts que ja no podien seguir.” La ultima parte de la novela, El viento de la noche, el narrador continua siendo Cruells, pero narra la Barcelona de postguerra.”El que es ara… era com retrobar una noia, que un havia conegut plena d’il.lusions innocents, ara convertida en Déu sap què, amb la cara envellida i empastifada de pintura, brutalment il.luminada pel fanal d’una cantonada infame.”
Lo más interesante de la obra es que a partir de las visiones individuales de cada personaje, te puedes llegar hacer una idea de la magnitud de la guerra. Quizás sea una gran obra, aunque a mi solo me hayan gustado algunos momentos. Las batallas, donde se explica con frialdad aspectos como la muerte y la retirada del bando republicano, donde se respira claramente el miedo de haber sido vencidos. Estas partes son ágiles de leer y consiguen enganchar al lector, sumergiéndolo en pasajes duros, intensos. Dejando en un segundo plano las largas descripciones de Luís a los paisajes y las costumbres de los pueblecitos de Aragón. O las cartas de Trini a Solerás, donde repite constantemente el tema de Luís, su soledad y su visión del pasado. Lo que hace que la novela se vuelva aburrida y pesada, como el final. La última parte “El viento de la noche” parece interminable. Aunque son muy buenas las reflexiones sobre el paso del tiempo y la mitificación de la juventud, ya que te hacen pensar una vez dejas de leer el libro. “És natural que vosaltres mateixos la veiem js esvaïda entre les boires del passat, aquella guerra tan remota com la nostra juventud- i no turada per sempre. És amv vergonya que condesso no haber-me curat mai ni de la meva juventut ni de la meva guerra. ¡Les duc, les duré sempre a la sang com una infecció!”
Seguramente releeré la novela más adelante, creo que merece la pena darle una segunda oportunidad, ya que creo que tiene más profundidad de la que yo he conseguido extraer.
Incierta Gloria no es otra novela de guerra, donde combaten los buenos contra los malos, ni donde solo hay muertos y trincheras. Si no que a parte de esto, hay una reflexión sobre el ser humano, la dificultad de la vida, la religión, la fidelidad y la infidelidad, el amor, la soledad, la juventud…
La obra enfoca la guerra civil desde el bando republicano. Se estructura en cuatro partes aunque, la historia se cuenta desde el punto de vista de tres personajes diferentes, Luís, Trini y Cruells. La primera parte explica la vida en el frente de Aragón a través de las cartas entre Luís y su hermano Ramón. La segunda parte se explica también a través de cartas, en este caso entre Trini esposa de Luís, y Solerás, compañero del frente de Luís. En ellas se explica la soledad que siente Trini y como se vive la guerra desde la retaguardia en Barcelona. “Vosaltres, al front, no vèieu els horrors de la reraguarda i més valia; a Barcelona, totes aquelles nits, sentíem trets de pistola d’aquí d’allà; pero encara no havia sentit mai tan clar a la vora de casa.” La tercera parte esta escrita en primera persona. Es el capellán Cruells, que narra la historia de Solerás, personaje enigmático, la caída del frente de Aragón y los bombardeos del bando nacional sobre la población civil. “L’aviació els havia metrallats i bombardejants mentre avançaven amb els seus carros; pobra gent, ignoraven les regles més elementals de camuflatge. […] darrere seu, ens deien, per les carreteres havia quedat un rastre de carros esclafats, de cadàvers, de malalts que ja no podien seguir.” La ultima parte de la novela, El viento de la noche, el narrador continua siendo Cruells, pero narra la Barcelona de postguerra.”El que es ara… era com retrobar una noia, que un havia conegut plena d’il.lusions innocents, ara convertida en Déu sap què, amb la cara envellida i empastifada de pintura, brutalment il.luminada pel fanal d’una cantonada infame.”
Lo más interesante de la obra es que a partir de las visiones individuales de cada personaje, te puedes llegar hacer una idea de la magnitud de la guerra. Quizás sea una gran obra, aunque a mi solo me hayan gustado algunos momentos. Las batallas, donde se explica con frialdad aspectos como la muerte y la retirada del bando republicano, donde se respira claramente el miedo de haber sido vencidos. Estas partes son ágiles de leer y consiguen enganchar al lector, sumergiéndolo en pasajes duros, intensos. Dejando en un segundo plano las largas descripciones de Luís a los paisajes y las costumbres de los pueblecitos de Aragón. O las cartas de Trini a Solerás, donde repite constantemente el tema de Luís, su soledad y su visión del pasado. Lo que hace que la novela se vuelva aburrida y pesada, como el final. La última parte “El viento de la noche” parece interminable. Aunque son muy buenas las reflexiones sobre el paso del tiempo y la mitificación de la juventud, ya que te hacen pensar una vez dejas de leer el libro. “És natural que vosaltres mateixos la veiem js esvaïda entre les boires del passat, aquella guerra tan remota com la nostra juventud- i no turada per sempre. És amv vergonya que condesso no haber-me curat mai ni de la meva juventut ni de la meva guerra. ¡Les duc, les duré sempre a la sang com una infecció!”
Seguramente releeré la novela más adelante, creo que merece la pena darle una segunda oportunidad, ya que creo que tiene más profundidad de la que yo he conseguido extraer.
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